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  • Tanya

"La moda es mucho más de lo que te acomoda" por: Alejandro Quijano

Desde hace cientos de años, la ropa se utiliza no solo como una simple cubierta para nuestra

desnudez, sino también para decirle al mundo quiénes somos.


Sin embargo, hace tan solo algunas décadas incluso la moda tenía restricciones socioculturales, las cuales limitaban qué si y qué no podía vestir una persona. Se esperaba de las mujeres que vistieran grandes y ostentosos vestidos, mientras que los hombres debían portar un traje de la mejor calidad posible para

impresionar a la sociedad.


Y si regresamos aún más en el tiempo, podemos darnos cuenta de que lo que ahora se considera femenino –pelucas y vestidos– era usado por algunos hombres para denotar su masculinidad. Es innegable el hecho de que la moda ha jugado un rol crucial a lo largo de la historia. Así sea para demostrar la clase social, para atraer a una buena pareja, o para encajar; la vestimenta dice por nosotros aquello que no comunicamos con palabras. Pero al igual que el ser humano, la moda ha ido evolucionando y el mensaje que antes se mandaba con cierta prenda, ahora es muy diferente. Yuval Noah Harari explica este fenómeno en su libro

“De Animales a Dioses”, en donde esclarece cómo el concepto de masculinidad ha cambiado

con el paso del tiempo.


Con una imagen del rey Luis XIV de Francia en el siglo XVIII, muestra que el usar peluca larga,

medias, zapatos de tacón y una postura de bailarín, era la máxima muestra de virilidad.

Después, lo contrasta con una imagen de Barack Obama en el siglo XXI, en donde la hombría se

demuestra usando un traje básico y en una postura que denota autoridad.


En palabras del autor: " los hombres dominantes nunca han tenido un aspecto más insulso y deprimente que en la actualidad."

El caso de la moda femenina es muy similar: si la esposa de Luis XIV –Madame de

Maintenon– viera lo que hoy se usa como sustituto de los pomposos vestidos de su época,

probablemente volvería a morir de la impresión. Sin lugar a dudas, la época y la moda han ido

muy de la mano hasta ahora. Siempre había existido un estilo que cada persona debía tener

según su contexto, pero hoy en día, incluso las barreras del género se están rompiendo. Vemos

hombres que visten ropa que, en teoría, es exclusivamente para mujeres y viceversa. Nunca

antes en la historia se vio un nivel de libertad tan alto respecto a la expresión individual.


Nuestros ancestros se vestían como la sociedad les decía que debían hacerlo; actualmente, cada quien viste de acuerdo a lo que más resuene con su yo más auténtico.

No obstante, la idea de que vestimos de determinada forma para aparentar tal o cual, sigue

vigente en mucha gente. Cuando vemos a una persona vestir de manera extravagante –o de

una forma en la que nosotros jamás lo haríamos– suelen haber opiniones contradictorias.


Quienes saben las últimas tendencias de la moda, podrán criticar la falta de estilo y de vanguardia. Las personas más conservadoras, hablarán acerca de cómo se ha perdido el pudor y los valores. Los que viven y dejan vivir celebrarán el individualismo; por el contrario, los haters se preguntarán: “¿qué se cree esa persona?”.


Antes se vestía precisamente para vender una imagen nuestra, pero ya no es así: la gente ya no viste por aparentar. En esta nueva era donde la autenticidad es la mejor prenda que podemos vestir, es necesario entender que las apariencias se están terminando. La moda ha pasado de ser aquello que la sociedad espera ver en nosotros, a la forma en la que demostramos la persona que realmente somos, y que queremos que los demás vean. La moda no es solo lo que te acomoda: es la manera de mostrarle al mundo nuestra verdadera esencia.


Por: Alejandro Quijano

YouTube: MENTEMPODERADA

https://www.youtube.com/channel/UCdpDIaWVk1vEQiM6FANsSkw

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